LOS TRES PUENTES

Nota: cuento del maestro de zen Taisen Deshimaru (incluido en el libro de cuentos "El cuenco y el bastón"). Muy útil para idear nuevas disculpas cuando nos reprenden por volver un poco "castañas" de alguna fiesta de sidra...

Un padre anciano reprendía al borracho de su hijo, ya que volvía todas las noches ebrio a casa. Este prometió enmendarse y beber menos.

                Esa misma noche, como el hijo no volvía, el padre fue en su busca. Le encontró medio ahogado, aferrado al pilar del puente que separaba la taberna de la casa paterna.

                – ¿Por qué estás en este estado –preguntó el padre–, precisamente el mismo día en que me has prometido beber menos?

                El hijo respondió:

                – En efecto, he bebido menos y he aquí el resultado. Habitualmente bebo tres sho de sake (tres veces un litro ochocientos) y cada noche, al volver, veo tres puentes: siempre tomo el del medio y todo va bien. Esta noche sólo he bebido dos sho y he visto dos puentes; al no saber qué hacer, he tomado al azar el de la izquierda y he caído al agua.

                El padre: – ¡Venga, volvamos!

                El hijo: – ¡Oh, no! ¡Aún no! ¡Déjame ir a beber mi tercer sho de sake y todo irá mejor.

                Dicho y hecho. El hijo volvió sano y salvo a la casa... por su vía natural.

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